Reptiles venenosos No ratings yet.

Los reptiles venenosos: Información

Las glándulas del veneno en los reptiles

El veneno de las serpientes venenosas se aloja en dos especies de sacos o glándulas salivales situadas cerca de los ojos y que se comunican con dientes huecos mediante un canal que se abre en el extremo de éstos (en conjunto, la estructura es similar a la de una aguja inyectable). Estos dientes especializados se denominan colmillos venenosos. Los colmillos están situados en la parte posterior de la boca (serpientes opistoglifas), como en el caso de la culebra de Montpellier; en la parte anterior (serpientes proteroglifas), como en el caso de la cobra o de la serpiente coral, o bien se hallan asentados a lo largo de la encía. Los dientes se levantan entonces, girando hacia adelante (serpientes solenoglifas), como en el caso de la serpiente de cascabel (crótalo). Por último, algunas serpientes (como la boa o la pitón) no tienen colmillos venenosos, son aglifas. Esta circunstancia no significa que no tengan veneno, sino que los productos tóxicos secretados por las glándulas venenosas se mezclan con la saliva, y es al engullir sus presas cuando estas serpientes las envenenan. Las najas son una de las llamadas serpientes escupidoras, puesto que escupen el veneno hacia las víctimas.

cobra-serpiente-venenosa
Ejemplo de serpiente venenosa, la cobra india | foto Jayendra Chiplunkar Licencia cc

Por lo que acabamos de decir, podemos ver que la mordedura de una serpiente es raramente venenosa cuando se trata de una aglifa o de una opistoglifa. Las primeras carecen de colmillos de veneno, por lo que su mordedura es inofensiva. Sólo al masticar la presa la empapan de neurotoxinas o de hemolisinas. En el caso de las segundas, sucede casi lo mismo, porque los colmillos están situados al fondo de la boca y no entran en juego cuando muerden.

El veneno de las serpientes venenosas

El veneno de las serpientes es un líquido generalmente incoloro o, en ciertos casos, lechoso o cetrino, como en el caso de las víboras. Si se deseca por evaporación, el veneno permanece activo, pero pierde toda su nocividad si se calienta o se diluye en agua.

El áspid común (Vipera aspis) puede inocular 10 mg de veneno, y el surucucú del Brasil, 350 mg. Entre estos dos extremos, existe una gama amplia de dosis, según las especies. El veneno está formado por una mezcla de sustancias orgánicas que poseen un efecto tóxico propio, proteínas (sustancias nitrogenadas) y enzimas (sustancias que tienen un efecto característico sobre otras sustancias). La acción de los venenos es global y puede manifestarse de diversas formas:

vibora-aspid
La serpiente víbora aspid | foto de Orchi Licencia cc

Las neurotoxinas actúan sobre los centros nerviosos. Son paralizantes y provocan que la respiración y los latidos del corazón se detengan. Pueden producir la muerte por asfixia (como la naja o cobra).

Las hemolisinas hacen estallar los glóbulos rojos. Son causa de trastornos respiratorios y de alergias graves.

Las hemorraginas destruyen las paredes de los vasos sanguíneos y, como consecuencia, provocan hemorragias internas, con lo que la sangre se pierde entre los músculos y en los tejidos del organismo. De este modo, los órganos dejan de ser regados normalmente y sus tejidos se degradan y mueren. El veneno de las víboras contiene esta sustancia.

La coagulina, como indica su nombre, actúa sobre la coagulación de la sangre.

Ejemplos de serpientes venenosas

– Cobra escupidora:
Se eleva verticalmente hinchando el cuello. Vive en árboles, en el suelo y en lugares húmedos. Geográficamente se encuentra en Africa y en el Asia tropical.

– Cobra real:
Se eleva verticalmente hinchando el cuello y mide más de 4 metros de longitud. Es de actividad nocturna y vive en los árboles y en sus cavidades. Se encuentra en el Africa tropical, el sur de Asia y en el archipiélago de Indonesia.

-Mamba verde o Serpiente verde de los bananeros
Mide de 2 a 4 metros e hincha el cuello. Geográficamente se halla en todo el continente americano.

– Serpiente coral:
Longitud máxima de 1,20 metros. Su piel muestra anillos amarillos, rojos y negros. Vive en lugares calientes y húmedos.

– Víbora áspid (Vipera aspis):
Su cabeza es triangular y está recubierta de pequeñas y numerosas escamas. La abertura de los ojos es vertical. Vive en Europa, Asia occidental y Africa.

– Víbora cornuda:
Su cabeza es triangular, con abertura de los ojos vertical, y se halla recubierta de pequeñas y numerosas escamas. Se hunde en la arena. Vive en los desiertos de Africa.

– Crótalo o serpiente de cascabel:
Es la serpiente americana más peligrosa, y vive en medios secos y rocosos. Se encuentra en América y en Canadá.

– Cascabel (Crotalus terrificus):
Es la única especie sudamericana. Vive en América Central y en América del Sur.

– Sistruros (Sistrurus):
Es un tipo de serpiente cascabel más pequeñas y menos peligrosa que el crótalo. Vive en lugares húmedos de América del Norte.

– Mocasines (Agkistrodon):
Vive en zonas húmedas y pantanos del sudeste de Europa, de América Central y del Norte, Asia y Malasia.

– Surucucú (Lachesis mutus):
Es una de las serpientes más peligrosas del medio selvático; puede medir hasta 4 metros. Su hábitat lo constituyen las selvas de América Central, América del Sur, Malasia y sur de Asia.

– Botrops (Bothrops atrox):
Tiene la cabeza triangular y es de vida nocturna. Vive en las selvas de Brasil.

Video “La serpiente más venenosa del mundo”

 

Los lagartos venenosos

El veneno de dos de estos reptiles ha adquirido la temible reputación de ser fatal para los animales y para el ser humano. Ambos viven en el suroeste de Estados Unidos (Arizona y Nuevo México) y en la parte occidental de México. El primero ha sido denominado monstruo de Gila por los estadounidenses, y su nombre científico es Heloderma suspectum. El otro es el helodermo horrible (Heloderma horridus). Son de gran tamaño (1 metro), de color pardo, y tienen la espalda tachonada de manchas amarillas y anaranjadas. Viven dentro de madrigueras secas que sólo abandonan al crepúsculo para entrar en actividad. Cuando muerden a sus presas, se agarran a ellas y no aflojan las mandíbulas, y les inoculan su veneno, que es uno de los más peligrosos que se conocen: son suficientes 5 milésimas de miligramo de veneno desecado para matar a un ser humano. La inyección de 5 a 6 gramos de su veneno a un perro pequeño basta para matarlo en un cuarto de hora (P. P. Grassé). La muerte sobreviene por parálisis y a causa de desórdenes cardiorrespiratorios. El veneno del monstruo de Gila es una neurotoxina.

Video El monstruo de Gila

Actualización: Recientemente se ha descubierto que el lagarto varano “Dragón de Komodo” es también venenoso, y varios otros lagartos tienen glándulas de veneno residuales (no funcionales) como las iguanas y los Pogona vitticeps, así como otros varanos.

Autor J.Valls de ~geckox

Please rate this

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *